La joven corría a máxima velocidad, pero ésta vez no tanto
por Drake, si no que para poder alejarse de sus recuerdos, intentando dejarlos
atrás al igual que los edificios a sus espaldas.
Las lágrimas caían por su rostro, aún no podía creer
lo que dijo, lo que se vio obligada a recordar para poder ayudar al joven
dragón. Lo peor de todo era que no importaba que tan rápido corriese, ni en que
tanto se concentrase en ayudar a Drake, los recuerdos no se iban, no podía
quitárselos de la cabeza…
“– ¿Por qué quieres saber? – Meg no se entendía el por qué de la pregunta
del hombre.
– Puedo saber todo lo que sucede en mi cuidad, nada más ni nada menos. Yo
conocí a tu madre, aquí mismo, en Paris y sé que ella no sería fácil de matar,
menos cuando se ponía sería… el punto es, que me intriga mucho saber qué y cómo
sucedió.
– Aun así ¿Qué te hace creer que yo lo sé? No hay manera de que yo lo
sepa, debes haber escuchado que a ella la mataron cuando estaba sola en casa –
Miró al director con ingenuidad.
– ¡No mientas! Desde que pisaste esta escuela, supe que en alguna parte
de tu memoria tienes conocimiento de lo que ocurrió… pero, no puedo adentrarme
para saber qué escondes. Sé que ocultas algo, algo más, deberías estar
agradecida que solo te pido esto.
Meg quedó muda, ella no estuvo en el momento que pasó,
pero aún así sabía todo lo que sucedió esa noche…
– Como ya sabes, fue hace tres meses, mi madre y yo estábamos en casa. Yo
estaba en mi habitación, minutos antes en la hora de la cena, tuvimos una
fuerte discusión sobre mis poderes, ella decía que debía ocultarlos, pero yo me
negaba, pensaba que debía aprovecharlos y quería que me enseñara más sobre
ellos. Fue por eso, que en cuanto pudo me escape de casa.
>> Fui al parque, a pensar, cuando me di cuenta
de lo que quería, eran solo idioteces y que me comporte de manera muy infantil,
decidí volver a casa a darle la razón.
Solo con llegar
al pórtico supe que algo estaba fuera de lo normal, la puerta estaba mal
cerrada, mi madre y yo éramos las únicas que sabíamos cómo cerrar bien esa
puerta, pero no me preocupe mucho, sabía que mi madre podía defenderse a sí
misma. Cuando entre, fui a buscarla, para preguntarle qué había pasado y a
pedirle perdón. Pero ya era demasiado tarde.
Cuando entré al
salón, presencié un camino de sangre, lo seguí, mis ojos se empezaron a volver
más llorosos con cada paso que daba… cuando llegué a la cocina la vi, alguien
la había apuñalado, y arrastrado hasta la cocina donde la colgó a la pared con
nuestros propios cuchillos. Me acerqué a ella y con su último aliento me
intentó explicar lo que le había sucedido, tal vez hablaba para mantenerse
consiente y lograr sobrevivir.
Dos hombres vestidos de negro entraron, uno de ellos
inmediatamente empezó a pelear contra ella, mientras otro subió las escales
para buscarme a mi habitación, cuando se dio cuenta que no me encontraba en
casa, intentaron obligarla a hablar, para que les dijese donde me encontraba,
pero ella se negó. Entonces uno de los tipos, sacó algo raro de su bolsillo, un
objeto que parecía ser una simple esfera, pero era algo más, tuvo un efecto en
ella, provocando que cayese rendida al suelo, los dos hombres empezaron a
apuñalarla, para que ella dijese algo, pero mi madre se resistió y… la colgaron
a la pared como advertencia, como un aviso, pero no sé de qué.
– ¿No te dijo quieres eran? – El pequeño hombre estaba muy intrigado con
la historia.
– No, es lo único que alcanzó a decirme, antes de… – Oculto su pena, para hacerse la fuerte y demandante joven de siempre –
Ahora dime tu parte.
– Esta cerca, a dos cuadras de aquí, hacía el este, en una bodega
abandonada, sabrás cual es cuando la veas – Cuando la joven se disponía a
marcharse, agregó – Será mejor que te apresures.”
Meg, le había mentido, su madre ya estaba muerta
cuando ella llegó a casa. Lo que de verdad sucedió fue que, cuando ella llegó a
casa, y vio a su madre en la pared, sus rodillas no la soportaron y cayó
rendida en las frías baldosas de la cocina. Se arrastró con todas sus energías
hacia el inerte cuerpo de su madre, al principio evitó tocarla, tenía miedo de
saber lo que le había pasado, pero aun así, la descolgó, con sumo cuidado,
sentía que si la dejaba caer se rompería en mil pedazos, como una delicada
muñeca de porcelana, cuando su temblorosa mano tocó la helada mejilla de su
madre y vio lo último que su madre tuvo oportunidad de ver, pensar y sentir lo
mismo que ella en sus últimos minutos.
<<
Abrieron la puerta mientras ella estaba viendo televisión en la sala,
rápidamente empezó, con sus poderes a sentir el piso que había en el segundo
piso y supo enseguida que su hija ya no estaba. Aliviada, siguió viendo
televisión como si nada, esperando que se acercasen, para sorprenderlos. Uno de
los hombres se abalanzó sobre ella, mientras el otro subía rápidamente las
escaleras.
Su madre se enfrentó contra él, la pelea estaba
reñida, hace mucho tiempo que su no usaba sus poderes, el tipo de cabello
oscuro y ojos negros era rápido, cuando el otro bajó y se unió a la pelea, que
claramente se volvió a favor el lado de los dos hombres, cuando la mujer no
quiso decir donde se encontraba su hija, un hombre sacó una esfera de su
bolsillo, sin siquiera saber que era, la mujer perdió sus fuerzas y cayó
rendida al suelo.
El hombre canoso, le volvió a preguntar, pero ella
siguió sin contestar, lo que le provocó una inmensa furia, que desquitó
apuñalando a la mujer, que luego se arrastró a la cocina, en un despiste de
estos, para buscar un cuchillo, ya que sus poderes no funcionaban.
Lo único que logró fue tomar un cuchillo, antes de que
los hombres la atrapasen nuevamente. Su último movimiento fue tirarle un
cuchillo al hombre de cabello oscuro, llegándole directo en el ojo, que enojado
la tomó por los cabellos y colgó a la pared con lo que encontró a su alrededor.
Los ojos moribundos de la mujer miraron al hombre canoso y pronunció sus
últimas palabras.
– Dmitry…>>
Cuando recordó ese nombre, reaccionó, su madre le dio
todas esas pistas en sus recuerdos y ella no fue capaz de darse cuenta hasta
ese momento, los tipos no eran nada más que ¡Devoradores de almas! y ese nombre,
lo había escuchado antes… Drake, él sabía quién era.
Recuperó sus fuerzas, tal vez, por las esperanzas de
poder vengarse o quizás el agudo dolor que sintió nuevamente proveniente del
anillo.
_____________________________________________________________________
Mientras tanto en la oficina del director, el pequeño
hombre había tomado su teléfono y esperaba que le contestasen.
–
Esa niña es una terrible mentirosa… – Fueron todas sus palabras antes de que le
colgasen desde el otro lado de la línea.
Y el siguiente capítulo? Ya mucho tiempo sin escribir :)
ResponderEliminarHola, he de confesar que me tienes revisando tu blog constantemente y no hay actualizaciones... vas muy bien, adelante. (y continuando con las confesiones mis palabras son más una súplica que aliento)
ResponderEliminarSIGUE POR FAVOR
ResponderEliminar