domingo, 26 de enero de 2014

Capitulo 17

La campana para entrar a la última clase acababa de sonar y Meg caminaba junto a Fi, hacia la clase de literatura.

¡Por fin! El último período – Fi levantaba los brazos en forma de victoria.

Lo malo, es que es literatura – La joven que a la vez hablaba con su amiga, miraba para todos lados en busca de Drake, tenía esa sensación de que algo malo pasaba, desde la clase pasada.

Cuando estaban a punto de llegar al aula, Meg sintió como su dedo índice empezó a arderle, como si estuviera en el fuego mismo. El dolor la detuvo y se dio cuenta, era el anillo que le había dado el Sr. Wyvern, la tarde del domingo pasado, fue entonces cuando lo supo, algo le pasaba a Drake, tenía que ayudarlo, pero no sabía cómo, no sabría donde poder encontrarlo, pero cuando el dolor se volvió aún más fuerte, supo que hacer… El director, él podría saberlo. Sin dudar ni un segundo, sin decir ni una palabra, corrió lo más rápido que pudo, dejando a Fi sola en el pasillo, quien no alcanzó a averiguar lo que le pasaba a su compañera antes de que ésta desaparezca.

Meg no podía dejar de sentir el punzante dolor, cada vez más fuerte, pero se volvió diferente ya no lo sentía como dolor propio, si no como un dolor ajeno, de alguien más y supuso que ese alguien era Drake.

Mientras corría por los corredores, la joven esquivaba arduamente a los otros estudiantes y evitaba a todos los supervisores que se encontraban en los pasillos, pero antes de llegar al segundo piso, todos ya estaban dentro de sus aulas y le fue más fácil recorrer los pasillos abandonados hasta llegar hasta la oficina del director.

Una vez que llegó a la cúpula que todo lo veía, irrumpió en la oficina del director, sin preocuparse por el estruendo que causó, cuando vio al hombre, bajo y orejón se tranquilizó un poco, por lo que paró en seco y tomo aire, corrió como nunca había corrido en cualquier clase de deporte, estaba muy cansada.

¿Te duele demasiado? – La joven se sorprendió, pero no por las palabras que dijo ni como lo sabía, lo que le sorprendió fue como lo dijo, su tono, parecía que le hacía gracia, pero lo que le delató a Meg, que algo raro pasaba, fue la sonrisa que el hombre esbozaba en el rostro, pero no tenía tiempo para averiguarlo.

Quería pedirle ayuda, pero parece que tienes algo que ver – Meg, demostraba un semblante serio y frío, mientras en su interior ocultaba su miedo.

Claro que no, yo no juego para ningún bando, solo observo los espectáculo que ustedes me dan – Se rió, cosa que le produjo escalofríos a la chica – Haber, haber, dime, ¿Qué ganaría yo con decirte lo que quieres?

Pues… más entretención – No sabía nada sobre el tipo que estaba enfrente de ella, solo sabía que debía darse prisa.

Por favor, si no me das algo, yo no te diré nada, así funcionan las cosas – El hombre parecía saber que no había mucho tiempo.

Te daré dinero – El director negó con la cabeza – Lo que tú quieras – Sabía que era arriesgado, pero debía ser rápido.


Con que… lo que yo quiera, pues, que tal si me dices algo que yo no sé La joven afirmó con la cabeza y hombre volvió a sonreír maliciosamente – Bien, creo que por fin mi intriga desaparecerá… dime Meganie, cómo murió tu madre, y quiero la verdad. 

sábado, 18 de enero de 2014

Capitulo 16

Las clases de la mañana pasaron sin contratiempos, Meg no se encontró con Drake en todo el descanso y pensó que se quedaría así, hasta que llegó la hora del almuerzo. Una vez que entró a la cafetería, divisó al joven dragón sentado, con dos bandejas de comida, esperándola.

Drake, no tenías por qué comprarme el almuerzo – Dijo una vez que vio la comida del plato.

Sé que no comes bien, el viejo me lo dijo – Refiriéndose al director - ¿Se te ha olvidado tu anemia?

Meg, estaba furiosa, pero sabía que no podía pelear con él, así que se resignó, se sentó y se empezó a comer. En ese instante llegaron sus amigos, que venían de clases diferentes y demoraron bastante en la cola de la comida.

¡Meg! – Fi gritó impresionada - ¿Vas a comer todo eso? – Estaba atónita.

La joven a la cual iba dirigida la pregunta miró a Drake, sus ojos le dijeron la obvia respuesta.

Si – Y sin decir nada más empezó a comer.

Por fin alguien que es capaz de controlarte – Sam se burlaba de ella.

Aunque a los dos novios les hacía gracia la situación, Adrián parecía más serio que nunca, lo único que hacía era mover su tenedor, jugando con la comida de su plato.  Meg lo miraba, ella suponía que el joven se aprovecharía de esa embarazosa situación para molestarla, le extrañaba que no hubiese emitido ningún comentario en todo el almuerzo.

¿Por qué tienes un guarda espaldas Meg? ¿No hay ninguna relación entre ustedes? – Fi golpeaba a su amiga con el codo, mientras hablaba.

Acaso, ¿No pueden comer en silencio? – La mirada de Drake calló a toda la mesa.

Meg, lo miró, éste parecía estar escuchando algo, atento, cuando de golpe sus ojos se volvieron como ella ya los había visto antes, como los de un dragón, miró a la joven, una mirada preocupada, rápidamente se paró y salió disparado de la cafetería.

 La joven, no tenía idea de lo que había sucedido, pero sabía que era algo malo e importante.

Es bastante raro… ¿Meg? ¿Estás ahí? – La chica esta distraída, pensando en que pudo haber pasado, para que Drake reaccionara así. Pero al oír su nombre “despertó”.

Si, si, lo siento estaba pensado – Miró a su amigo y sonrío – Me siento aliviada de que se haya ido.

Y tú, Adrián, ¿Estás? – Sam miró a su amigo y lo picó con el tenedor, obligando a éste a reaccionar – ¡Ya sé! ¡Estás celoso de que ése chico moleste a Meg más que tú!

Sí, como no – Dijo irónicamente Solo me gustaría saber, ¿Qué cosa mala hiciste para tener ahora un guardaespaldas? – Cosa que todos en la mesa querían saber.

Meg quedó en blanco, no tenía idea que decir, era claro que no podría decir la verdad, al fin y al cabo dijo lo primero que se le vino a la mente.

Mi tío cree que no me dedico lo suficiente a los estudios después de clases, así que ése tipo se dedica a cuidar que no salga y que haga mis tareas – Lo digo lo más rápido que pudo, para no tener que repetirlo y ojalá, no dar más explicaciones.

Entonces, es más como tu niñera – Adrián volvió a ser como siempre.

Están por tocar, Meg vamos a clases – Las chicas se pararon y se dispusieron a marcharse – ¡Adiós!


Mientras caminaban, lo único que a Meg se le pasaba por la cabeza era, Drake, y sus ojos de mal augurio, saliendo de la cafetería. Pero sabía que lo averiguaría dentro de poco. 

sábado, 11 de enero de 2014

Capitulo 15

Ayúdame a bajar Ordenó Meg – ¡Cuidado! ¡Duele!

Drake, hizo caso omiso a sus quejidos y la bajó del auto con su habitual brusquedad. Se despidieron con la mirada y la joven se dirigió hacía su escuela, siendo observada por Drake, que apoyado a la puerta del auto esperando que desapareciese por la puerta del establecimiento

Luego de ver a Meg entrar y escuchar la campana sonar, recorrió el mismo camino que su ex copiloto había recorrió minutos antes.

Meg, estaba en clases de filosofía, sentada junto a Fi oyendo a Mr. Mullock , hablar y hablar, no entendía nada, y sus ojos cansados empezaron a cerrarse poco a poco, dejando caer su cabeza sobre su brazo, cayendo en el sueño más profundo que se podía lograr sobre esa incómoda mesa…

Sus ojos se abrieron de golpe al oír la campana, su corazón parecía haber explotado, eso la había asustado mucho. Al ver para un lado pudo percatarse que la observaban, Fi, Sam y Adrián, los cuales la miraban bastantes entretenidos.

Jeje, la bella durmiente por fin despierta – Fi, sacó un pañuelo de su bolsillo y le limpió, la baba que estaba en la mejilla de la chica recién despertada.

 Eres como un oso – Todos se rieron de la joven, mientras se frotaba los ojos, como un bebe que recién despierta de su siesta.

Bueno, movámonos – La joven pensaba pararse, cuando su mirada se encontró con la de Adrián, que estaba viéndola fijamente, cuando se dio cuenta de que ésta se percató, corrió la mirada, sonrojándose levemente.

El pequeño grupo desocupó esa sala de clases, dejando el paso a los jóvenes que se encontraban entrando, y se dirigieron a clase de Inglés. En todo el camino, Meg iba a apoyada en Sam, para que su pierna no le doliera y la herida no se abriese.

¿Dolió mucho que te muerda un perro? – Preguntó Adrián, refiriéndose a la excusa que la joven les había dado sobre su pierna herida.

Créeme que sí, más de lo que creía – Sus recuerdos se asomaron a la horrible experiencia del día anterior.

Yo prefiero saber, ¿Qué pasó contigo en el último período? – Fi le estuvo preguntando eso desde se saludaron en la primera hora – Algunos dicen que te vieron escaparte con un chico.

Ya te he dicho que tuve que atender una llamada de emergencia de mi tío – Meg no pudo pensar en una mejor idea – No era nada grave, excepto por el perro.

Caminaban por el pasillo, cuando Adrián chocó con alguien.

He, ¡Ten más cuidado! – Se escuchó la voz de Adrián replicar contra el chico, más grande que él. Éste se volteó y le dio una mirada asesina.

¿Qué has dicho? – Parecía que iba a empujar o a golpear a Adrián, cuando se fijó en quienes lo acompañaban ¡Meg! Te he estado buscando.

¿Drake? – Meg, lo revisó de arriba abajo llevaba el uniforme masculino, pero algo desordenado, muy a diferencia de cómo llevaba el terno el día de la fiesta ¿Qué haces aquí? – Luego se retractó de lo que había preguntado, era bastante obvio porque estaba ahí, para cuidarla.

¿Lo conoces? – Fi estaba sorprendida – Espera, ¿Has dicho Meg? No tienes idea de cuánto nos costó llamarla así.

Es un amigo – Meg no quería que se enterasen de nada más.

Sueña niña, soy su guardaespaldas y no es nada que me agrade – Al joven no le importaba lo que los amigos pensasen de ella – Ahora sigan su camino y vayan a clase.

Aunque ninguno de los tres amigos de Meg lo conocían, hicieron caso a sus órdenes y se dirigieron a clase de Inglés.